Algete tiene dos caras: el casco del pueblo y una buena cantidad de urbanizaciones de chalets alrededor. En las urbanizaciones abundan las parcelas con pradera de césped, seto perimetral y piscina. Es un tipo de jardín con problemas muy concretos en cada temporada, y los vamos resolviendo uno a uno.
Parcelas grandes, césped grande
Muchas parcelas de Algete se diseñaron hace años con mucho césped. Eso queda muy bien en mayo y pide mucha agua en julio. Si el recibo del agua te asusta o la pradera se llena de calvas cada verano, hay margen de mejora. Podemos ajustar el riego por sectores, subir la altura de corte en los meses de calor y, si te convence, sustituir las zonas menos usadas por grava, plantas de bajo consumo o arbustos. No hace falta hacerlo todo de golpe.
Setos y arbolado
En las urbanizaciones de Algete los setos perimetrales son casi una norma: separan de la calle, dan intimidad y frenan el viento. Bien recortados duran décadas; abandonados se abren por abajo y se secan por dentro. Los recortamos varias veces entre primavera y otoño, y hacemos la poda de árboles en invierno, cuando toca.
Piscinas privadas
Una piscina de chalet en Algete se usa intensamente unos pocos meses. Lo importante es llegar a junio con el agua equilibrada y el equipo revisado, y no tener que corregir un agua verde a mitad de julio. Hacemos la puesta a punto y el mantenimiento de la piscina durante la temporada, en agua dulce o salada.
Comunidades con zonas comunes
Varias promociones del municipio tienen jardín y piscina compartidos. Para ellas tenemos un servicio pensado para comunidades, con calendario fijo y un interlocutor: lo explicamos en mantenimiento de comunidades de vecinos.
Por qué una empresa de Cobeña
Algete y Cobeña son vecinos. Eso nos permite organizar rutas con varias casas del municipio en el mismo día y pasar con regularidad sin que el desplazamiento se coma el presupuesto. Te escuchamos, vemos el jardín y te damos un precio ajustado a lo que quieres gastar.
Antes de que empiece el calor
En Algete, mayo es el mes clave. El césped crece rápido, los setos echan brote nuevo y la piscina empieza a pedir atención. Si nos llamas en primavera, llegamos al verano con el riego revisado y el jardín al día, sin prisas.